30 jul. 2009

Como Dios manda - Niccolo Ammaniti


En la feria del libro del 2008, la editorial Sudamericana, filial local de R. H. Mondadori presento esta novela ganadora un año antes del premio literario mas importante de Italia, nada menos que de la mano de su joven autor, Niccolo Ammaniti quien llego hasta tierras porteñas en exclusivo plan de promoción, para retornar inmediatamente a su país al día siguiente. El echo literario paso prácticamente desapercibido a los grandes medios culturales y la única mención del asunto se circunscribió al catalogo de la feria, en el apartado “agenda”. Ante estos antecedentes podríamos aventurar que el tano, en función del escaso interés que despertó su obra entre lectores y críticos, no cumplió las expectativas de sus editores y por eso se tomo el palo raudamente.
De estos acontecimientos me entere después de haber leído Come Dio comanda y el culpable de que Niccolo no haya probado un mate siquiera, se delató no bien arranque por la primer página: la traducción era española, coño! Uno puede bancarse una traducción española de Eco, por ejemplo, pues maneja un lenguaje diríamos universal, sin regionalismos, pero se imaginan el Juguete Rabioso en gallego? Pues es una puñetera gilipolles, joder!
No obstante, Ammaniti es lo más parecido a Arlt que leí en años, los personajes son grotescos, perdedores y marginados, siempre al borde de la rabia, sobreviviendo en una sociedad postindustrial, vulgarizada y consumista del Friuli. Rino Zenna, un padre borracho, inútil y violento que pretende inculcar a su anodino hijo adolescente el sentido de la vida, a la vez que junto a dos desquiciados amigos planean asaltar un cajero automático. Una novela de extremos, de traiciones y amistad que gira alrededor de la relación amor-odio entre padre e hijo, en un contexto de pobreza y personajes esperpenticos. Excelente.
Por supuesto que rápidamente me lance a la búsqueda de otros libros del Nico, pero no conseguí más nada. Buscando en internet descubrí que su producción es mucho más extensa y cuatro novelas suyas fueron llevadas al cine. Intuyo que no será fácil traerlo de vuelta, porca puttana!

29 jul. 2009

El área 18 - Roberto Fontanarrosa



Entre los escasos tesoros que celosamente resguardo de la mano irreverente de mis niños, se encuentra un dibujo original de Inodoro Pereyra en un desconocido rol de guarda metas, inducido al autor por mi pertinaz requisitoria de exaltado purrete, allá por el inicio de los años ’80 en oportunidad de una muestra de humor gráfico que se realizo en el por entonces, lánguido Palace Hotel.
La introducción, se sustenta como advertencia a aquel lector desprevenido que pueda tildarme de condescendiente con el gran rosarino. Jamás podría permitirme tal cosa. Soy fanático, es decir que según el diccionario defiendo con tenacidad desmedida y apasionamiento, en este caso, cualquier obra del reconocido hincha de Central.
El área 18 es la segunda, de las pocas novelas que el Negro escribió, protagonizada por el agente sirio Best Seller. La releí la primavera pasada, entre un sábado a la noche y la mañana de un domingo templado en el patio de mi casa; Es genial, mescla de novela futbolera y de espionaje, Best es reclutado junto a una caterva de mercenarios memorables para conformar un equipo multinacional, que deberá enfrentarse en el verde cesped a la selección de Congodia, país africano cuyos logros políticos y económicos se consiguen a través de las apuestas ganadas por su invicta selección. En Congodia todo gira alrededor del fútbol, los proceres de su historia no han sido artistas o militares, sino futbolistas, cuyos monumentos decoran plazas y museos; en sus universidades se dictan seminarios tipo "corners al primer palo" y el edificio mas importante es el estadio Bombasi, construido en el cráter de un volcán donde se juega el match decisivo; me agarro el final pasado el mediodía, con el olor de los ravioles y los gritos de mi mujer presionándome para largarla, justo cuando el arbitro pitaba el inicio del partido sobre el que gira toda la novela. Desde esa tarde no volví a despotricar al microondas.

Los hombres que no amaban a las mujeres - Stieg Larsson



Hace un rato termine de leer el primero de los tres volúmenes tamaño tetrabrik, que componen la saga Millenium del boom post mortem Stieg Larsson. Acto seguido comenzare con el segundo: La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina y supongo esperare la aparición del tercer y ultimo libro escrito por el sueco, quien se despidiera de la literatura en particular y del mundo en general, no bien finalizo la saga.
La historia tiene como protagonista principal a un periodista (alter ego del autor) quien, luego de sufrir una condena por difamación, es contratado por un viejo y poderoso industrial para desentrañar la misteriosa desaparición de su nieta, ocurrida treinta años atrás en una pequeña isla de Suecia, lugar de residencia de la familia del empresario. Si bien la trama es entretenida desde el comienzo, a medida que nos adentramos en ella va ganando en interés, fundamentalmente debido a la aparición en escena de la protagonista femenina: Lisbeth Salander, una escuálida y antisocial hacker de infancia desamparada y adolescencia tumultuosa, que guarda especial desprecio por aquellos hombres que abusan del sexo opuesto y ayudara al bueno a resolver el misterio. Adicto al café, Larsson piantó sin poder gozar del éxito exponencial que logro su única novela en todo el mundo, la que no tengo dudas pronto podrán “bajar” en formato de video, aquellos gustosos del cine o quienes se resistan al influjo de leerla.
El arte de tapa de la edición en castellano pertenece a un artista italiano, que tomo como modelo para esta serie a una cordobesa, quien por entonces era su novia y cuya figura ilustra este post. La conoces?

Manifiesto



Este blog no tiene aspiraciones. De ningún tipo. Aunque se trate de un espacio destinado a escribir sobre libros y literatura, no alberga ambiciones literarias. Tampoco posee pretensiones estéticas ya que carece de la creatividad mínima necesaria para producir hechos de tan singular característica. No persigue fama, pues sabido es que tan esquiva dama requiere: sino talento, mucho esfuerzo; ambas cualidades que evidentemente necesita.
Ni tan siquiera persigue fines comerciales, aunque algunos podrán pensar que tratándose de una librería, lo motive la intención de difundir las últimas novedades de un alicaído mercado, en pos de lograr un leve ascenso en ventas. No. Sencillamente carece de aspiraciones. No le llegaron, no las buscó o en su defecto renuncio a ellas.
Si aun después de tales advertencias, alberga la fútil idea de seguir leyendo, puedo inferir que no tiene algo mejor que hacer, situación de por si altamente preocupante, pero que de no ser que soy yo quien las escribe, bastaría para catalogar la suya como una vida miserable, por lo menos en lo que a este momento se refiere. También me veo en la obligación de aclarar, en pos de valorar su tiempo (ya que indudablemente usted no lo hace) que lo que haremos de aquí en adelante no será otra cosa que reseñar algunos libros que han resultado de mi particularísimo interés; En este sentido, a quienes amparen la esperanza de rozarse con algún razonamiento crítico, un comentario inteligente u alguna señal esclarecedora sobre tal o cual libro, no lamento decepcionarlos.